Para mi los bizcochos son un mundo. ¿No es maravilloso que sobre una misma base básica puedan haber tantísimas opciones, sabores y texturas?
Pues yo lo disfruto, disfruto despertarme el domingo y saber que me está esperando un trocito de este manjar. Y tan sencillos que son, sólo hay 3 cosas importantes, poner al pie de la letra los ingredientes, hacernos amigos de nuestros maravillosos hornos y ponerle un poquito de amor, mi abuela decía "que Dios le ponga lo que le falta" yo prefiero no dejar estos asuntos a ese señor, que no sé lo que puede estar haciendo en ese momento y se puede despistar.
Creo que aún no he probado ningún bizcocho que haya dicho "no me gusta" si es que están todos ricos y si quedan secos los tomamos con leche y asunto arreglado.
Este tiene la particularidad de que no lleva harina...Ya verán!
- 170 gr de galletas María
- 100 gr. de mantequilla
- 75 gr. de azúcar
- 3 huevos
- 1 sobre levadura
- 4 cucharas de coco rallado
Preparación:
- Derretimos la mantequilla y mezclamos con el azúcar.
- A parte, batimos ligeramente los huevos, y cuando digo ligeramente es batir como para una tortilla francesa, sólo para mezclar las yemas y las claras.
- Entonces echamos los huevos en la mezcla de azúcar y mantequilla y mezclamos.
- Las galletas las ponemos en la picadora y las hacemos polvo. Y las ponemos junto con la levadura en a mezcla, para conseguir una mezcla homogénea, que quedará bastante densa.
- Y por último agregamos el coco, yo puse 4 cucharas, pero va en función de cuánto te guste el coco.
- Ponemos en un molde, que podemos cubrir con papel vegetal o embadurnar con mantequilla y harina.
- Y al horno a 180ºC, unos 25 minutos, arriba y abajo. Pero cada horno es un mundo y tenemos que hacernos sus amigos, si no, nos la jugarán una y otra vez los muy golfos.





