jueves, 2 de mayo de 2013

Masa de Pizza de Shandy

Hoy vengo con dos seguridades.

Por un lado...¿a quién no le gusta comer el trozo de pizza que quedó de la noche anterior? A mi me encanta, y no sé si decirles que me gusta más que la recién horneada. Vale, sé que es muy fuerte, pero es así. Y sé, que estamos de acuerdo.

Y otra... ¿Qué harían con una Shandy que merodea por la nevera? Posiblemente pimplársela en menos de lo que canta un gallo. Pues yo no. Porque soy de ese extraño 1% de la población a la que no le gusta la cerveza y eso que lo he intentado con varias marcas, varios tipos y varias temperaturas, pero nada.

Entonces opto por un PLAN B y esta vez fue crear una masa de pizza con dicha cerveza. Y oye, mucho mejor. Masa ligera, rica y crujiente. Que es básicamente lo que le pido a una pizza.


Ingredientes:
  • 1/2 vaso de cerveza Shandy
  • 1/2 vaso de leche desnatada (aunque podemos usar cualquiera)
  • 1/2 vaso de aceite de girasol
  • 1 cucharita de sal
  • 2 vasos de harina de trigo (y quizás un poquito más cuando la pasemos a amasar)
Preparación:

  1. En un bol, con un tenedor mezclamos todos los ingredientes líquidos y la sal. 
  2. Agregamos la harina a cucharadas colmadas y vamos uniendo con los líquidos. Cuando ya no podamos domarla dentro del bol, la pasamos a la encimera con harina.
  3. Amasamos hasta conseguir una masa homogénea. 
  4. Y estiramos con el rodillo. Yo la dejo finísima como pueden ver en la foto. 
  5. Y sobre la bandeja del horno que yo cubro con papel vegetal (mi gran amigo), espolvoreamos un poquito de harina y ponemos la masa. 
  6. Ponemos el topping que más nos guste. Y aquí no me meto, que para gustos colores! 
  7. Y al horno, en el piso más bajo a 200ºC hasta que se dore. Yo la vigilo y cuando esté a mi gusto la saco. 

lunes, 29 de abril de 2013

Pimientos rellenos al horno.

Hace un tiempo, cuando me llegaba una crítica al blog casi explotaba. Me sentaba fatal, pero ahora, con la pequeñísima experiencia adoro las críticas y me ayudan a reflexionar.

Mi MenteFría dice que no suba más bizcochos, a lo que yo hago oídos sordos sin miramientos, porque oye, no me puedo aguantar! Es mi parte de la repostería favorita y no puedo renegar de ella.
Mi  Atita quiere que haga urgentemente las "Cookies de mantequilla de Cacahuete" de Alma y cuando me acuerde de comprar la mantequilla de cacahuete las haré.
Mi Sul me manda infinidad de ideas que yo voy moldeando y creánme, debería mandarme la receta y las fotos de su Risotto, juro que es el Risotto con mejor pinta de todos los tiempos.

Pero el otro día, mi compi Silvi me trajo un recado de su mami Yanira, y tiene toda la razón! ¿Para cuántas personas es lo que cocino? ¿Para cuántas personas dan los ingredientes que pongo?

Así que de ahora en adelante pondré para cuántas personas son. Aunque normalmente cocino para dos y nosotros dos es verdad que aunque somos chucheriles, no comemos mucha cantidad. Y seguro que lo que nosotros dos comemos no le da a otra persona ni para empezar, pero al menos así nos podemos guiar un poquito.

Por ejemplo, estos pimientos, en realidad hicimos uno grande para los dos. Quizás hay personas que comen medio pimiento relleno y se mueren de hambre a la media hora.

En concreto, hablamos de unos riquísimos pimientos, rellenos de salsa de carne y zanahoria fáciles que quedan con una presencia importante.


Ingredientes: (para 2 personas)

Para el relleno:

  • 1 tomate grande
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharita de comino molido
  • Orégano (al gusto)
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 zanahoria
  • 300 gr. de carne de cerdo y vacuno molida
  • Sal y pimienta
  • 2 cucharadas de salsa de tomate (o tomate frito)
  • Pizca de colorante
Y además:
  • 1 pimiento rojo enorme
  • 2 lonchas de queso gouda
Preparación:

El relleno:
  1. Ponemos un sartén con el aceite a calentar.
  2. En la picadora ponemos los ajos, la cebolla, el tomate, los cominos, el orégano y una pizca de sal. Picamos y al sartén.
  3. Pelamos y rallamos por la parte gruesa la zanahoria y agregamos al sartén. 
  4. Salpimentamos la carne y la agregamos al sartén cuando la salsa cambie de color, que la cebollita esté bien hecha. 
  5. Entonces removemos, hasta que la carne también haya cambiado de color. Entonces agregamos la pizca de colorante y la salsa de tomate.
  6. 2 minutos más en el fuego y reservamos. 
Montaje:
  1. Cortamos el pimiento grande en dos, lo lavamos y quitamos las semillitas, si es necesario recortamos por debajo para que quede derecho para hornearlo.
  2. Rellenamos con la salsa de carne y zanahoria. 
  3. Y cubrimos con una loncha de queso. 
  4. Al horno a 200ºC durante 25 minutos más o menos, pero vamos vigilándolos. A mi me gustan  un poquito al dente, pero bueno, aquí mejor que jueguen los gustos. 
  5. Y listo, sacamos y presentamos espolvoreados con orégano y a comer.

miércoles, 24 de abril de 2013

Salsa Toffee

¿Conocen la salsa de caramelo de McDonald?


¿Esa con la que riegan los McFlurrys y que después copan con un montón de trozos de KitKat, Cookies, M&M, etc?

Pues esta es el intento y además casero, con un sabor tan rico... A cucharadas me la podría comer! Pero no, que tengo que guardar la línea curva.

Una salsa facilísima de preparar (créanme) y que no sólo sirve para helados, sino también para tartas, cupcakes, frutas, tortitas, crepes y todo lo que se nos ocurra para ponerle dulce, incluso una ensalada!
Le da un toque especial a cualquier plato.

Y para muestra un botón. Les traigo una idea que...bueno, si estás con la operación bikini ni la mires!

Se trata de, en una copa aparente, quitamos del palo a un mulato, esos polos de nata y fina capa de chocolate negro y regamos con una cuchara de salsa de toffee.

Y bueno, es la gloria.




Así que vamos a preparar la salsa, que con paciencia está lista en un ratillo.


Ingredientes:

  • 75 gr. de agua
  • 150 gr. de azúcar moreno
  • 100 ml. de nata (líquida para montar)
  • 50 gr. de mantequilla sin sal
Preparación:
  1. Derretimos la mantequilla en el microondas y al sacarla, retiramos "lo feo", esa nata que se le forma por arriba con una cuchara. 
  2. En un calderito ponemos el agua y el azúcar. Y dejamos a fuego medio para conseguir un almíbar suave, que se derrita el azúcar, y vamos removiendo. 
  3. Entonces, agregamos la nata y la mantequilla. 
  4. Y ahora, a medio fuego vamos removiendo, si se hace mucha espuma bajamos un poquito el fuego y seguimos vigilando. 
  5. Es importante ir haciendo pruebas, yo cojo una cucharita de la salsa y la pongo en un cuenco que meto en la nevera, para ver la consistencia que tendrá cuando se enfríe.