lunes, 17 de junio de 2013

Lavarle la carita al blog.

Soy indecisa por naturaleza, lo confieso. Y para decidir sobre cualquier tema y dependiendo de la    envergadura puedo pasarme horas, días o incluso meses.
Desde lo más mínimo como elegir qué ponerme hasta las decisiones importantes de la vida. 

Os diré que llevo meses intentando decidir si darme un baño de color para tapar las incipientes canitas, que son pocas, pero muy brillantes y en un sitio totalmente estratégico y lucido de la cabeza. Aún no me he decidido. 

Y también llevo muchos meses rumiando la idea de darle un giro al blog. No un giro radical, que tampoco es cuestión, pero si una pinceladita. 

Así que este fin de semana, que por fin he tenido un poquito más de tiempo libre me lié la manta a la cabeza y me puse a cambiar cosas que no me gustaban, a replantearme los temas, a abrir los ojos y en definitiva a poner el rinconcito más a mi gusto. 

No quiero decir con esto que aquí no se vaya a cocinar. Claro que sí, es más, este blog nació intentando canalizar una pasión que llevaba sintiendo desde hace mucho y entre fogones y harina vamos a seguir. 


Pero quiero hablar de otros temas, de lo que me apetezca, todo relacionado con la cocina, los blogs, la fotografía, recomendaciones de todo tipo, lugares, inspiraciones, todo eso que a mi me gusta y que me parecería una desfachatez no compartir. Porque en realidad si la felicidad no la compartes... ¿Cómo crecemos?

Así que como de un "Pesadilla en la Cocina" de Chicote se tratara, cambiamos la decoración, los colores y abrimos la mente, aunque ya os anticipo que a mi lo que me gusta es la cocina tradicional, la que sabe a casa y eso posiblemente no cambie. 

Y hablando del cambio de decoración (les contaré cómo he conseguido todos estos cambios!!), que ya me contarán qué les parece...

Tenemos en la esquinita inferior derecha una flecha que nos ayudará, cuando estemos al final del blog, a subir hasta el principio de la página.  Y algo que me tiene enamorada es que a partir de ahora, cada post tendrá la opción de:


¿No es una maravilla? Se acabó ir volando de la habitación a la cocina varias veces mientras se te quema lo que tienes en el Wok o apuntar a mano y llevar el papel para que cuando quieras repetirla se te haya extraviado. 

Así que con el blog más organizado. Y esperando que os guste tanto como a mi, cogemos un trébol de 4 hojitas, por aquello de que nos de suerte y a disfrutar de la cocina. 

Y como me encantaría conocer a quien está ahí detrás os invito a dejar un granito de arena en los comentarios, que las estadísticas del blog me chivatean cuántas personitas pasan por aquí cada día y sois un porrón y medio. 
Así que salgan de las tinieblas, que aquí fuera se está muy a gusto.

miércoles, 12 de junio de 2013

Bizcocho de Yogur Griego

Hoy tuve la suerte de poder despertarme sin prisas, una horita más tarde. Ya noto que se acerca el verano, aunque estemos a 12 de Junio y aquí la mayor parte del día se pase entre nubes.

Así que decidí que iba a editar este post para que vieran cómo preparé este bizcocho de yogur griego. Y en cuanto le de a publicar me voy a desayunar tranquilamente...que normalmente entre semana no conozco el "desayunar tranquilamente"



Yo si creo en que llegue el verano, en sentarme en una terracita, en comer helados sin frío, en coger unos rayitos de sol y lo más importante, remojar el culillo en el mar.
Así que voy a ir cerrando la temporada de bizcochos. Y a esperar más calorcito para inaugurar la época de granizadas.

¿Lo preparamos?



Ingredientes:
  • 4 huevos
  • 200 gr. de azúcar
  • 2 yogures griegos
  • Ralladura de una naranja
  • 100 ml. de zumo de naranja
  • 50 ml. de aceite de girasol
  • 250 gr. de harina
Preparación:
  1. Encendemos el horno a 180ºC
  2. Separamos las claras y las yemas. 
  3. Montamos las claras a punto de nieve, aquí les explico cómo hacerlo. 
  4. En otro bol ponemos las yemas y el azúcar y batimos hasta que doblen su volumen y blanquee la mezcla. 
  5. Agregamos los 2 yogures griegos y volvemos a batir. 
  6. Añadimos la ralladura, el zumo y el aceite, y batimos hasta que se integre. 
  7. Agregamos por último la harina y batimos. 
  8. Ahora ponemos las claras que habíamos montado en la mezcla y con una espátula vamos integrándolas haciendo movimientos envolventes, hasta conseguir una mezcla homogénea. 
  9. Ponemos la mezcla en un molde y yo anteriormente lo cubro con papel vegetal y al horno. 
  10. Lo horneamos 40 minutos a 180ºC arriba y abajo. 


martes, 11 de junio de 2013

Pollo Tandoori

Es curioso cómo pueden llegar recetas a nuestras mesas originadas en el Imperio Mongol.

Esta receta asiática me sorprendió por sus ingredientes, ¿no es una maravilla marinar un pollo con yogur? A mi me lo parece, y el resultado me corrobora que es algo magnífico.

Lo más llamativo a primera vista es su color fuerte como el fuego, que en este caso era casi casi cómo se iban a quedar nuestras lenguas al probarlos.
Porque me pasó algo curioso, no pensé, bajo mi ignorancia, que las cayenas (que es uno de los ingredientes) quemaran hasta niveles tan extremos y para no quedarme corta le puse 3 señores, 3. ¿Pero saben? Como dice un amigo, es un quemor placentero, de ese que engancha y quieres comer más y más y más.

Así que sin saberlo cociné la versión picante que se acerca más al Tandoori que se cocina en Blangdesh e India.

Además googleando un poco encontré el por qué de su nombre y es que tradicionalmente se asa en un horno Tandoor, y si pinchan aquí lo podrán ver.



Que se hace en un momentín ya se lo imaginan y más si cogen el muslo sin contramuslo. Eso sí, es importante el marinado, que le da toda la gracia.


Así que después de estos apuntes, cuanto menos interesantes les dejo con la receta, que aunque aunque vean muchos ingredientes son muy fáciles de encontrar.

Ingredientes:


  • 6 muslos de pollo
  • 1 yogur griego
  • Cebolla en polvo
  • Ajo en polvo
  • Jengibre
  • Comino molido
  • Curry
  • Cayena
  • Pimentón
  • Sal
  • Pimienta
  • Colorante
  • Zumo de medio limón
  • 2 cucharadas de aceite
  • Pizca de colorante rojo

Preparación:

  1. Le quitamos la piel a los muslos de pollo. Y salpimentamos. 
  2. En un bol ponemos los demás ingredientes para formar una pasta. Las especies las ponemos a ojo, si somos más de picante pues nos animamos con las cayenas, si queremos más curry pues más curry, según nuestros gustos. Yo puse aproximadamente media cucharita de café de cada especia. 
  3. Ahora, pasamos los muslos por la pasta y los vamos colocando una fuente apta para el horno. La pasta que quede la agregamos a los muslos. Tapamos y dejamos macerar todas las horas que tengamos disponibles. Yo lo hice tempranito por la mañana para la hora de almorzar. 
  4. Los ponemos al horno, a 180ºC, unos 30/40 minutos. Dependiendo de cómo los queramos de hechos.